El trabajo ya no es lo que era
   
   
   
   

Equipo de Investigación
Dirección: Sandro Venturo
Jefe de investigación y edición: Nidia Cerna
Investigación y redacción: Eiko Kawamura, Carlos Mayhua.
     
 
     
 
     

 

El trabajo ya no es lo que era
Por: Carlos Terreros

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han transformado radicalmente la vida y, con ella, el mundo laboral. El trabajo ha e-volucionado, de la mano de las redes de computadoras. Hoy, se habla de Trabajo Digital, de Tele-Trabajo, de e-business. A falta de una palabra más precisa -en estos años que son la bisagra de un cambio de época- se habla de post-fordismo, de Nueva Economía. Una economía que permite una mayor productividad, que crece a ritmo galopante, pero que es básicamente especulativa y virtual. Una economía que innova constantemente y que, poniendo énfasis en los servicios y la distribución, está cambiando para siempre la organización del trabajo.

El mayor ejemplo es la empresa norteamericana Cisco Systems, que llegó a ser la empresa con mayor valor bursátil del mundo, dejando atrás a Microsoft y General Electric. Cisco es el modelo de avanzada de la empresa-red y de la economía del siglo XXI. Su negocio es vender routers, el hardware que dirige y organiza el tráfico en Internet. Su organización es una estructura reticular que empezó como un matrimonio creativo de Stanford y que después de algunos años se convirtió en una vasta red de empresas desarrolladoras de tecnología, adquiridas a un costo de miles de millones de dólares. Su éxito hubiese sido imposible sin la ayuda de la tecnología de comunicación e información de base microelectrónica: el 75 % de sus ventas se realizan on-line. Su extraordinaria competitividad proviene de ser el modelo de la empresa-red: una retroalimentación en tiempo real entre los clientes y la producción, que permite corregir errores y satisfacer demandas con precisión. La empresa española Inditex es su par en el ambiente textil: adiós a las temporadas de Invierno y de Verano, cada dos semanas una nueva colección de moda -según los gustos de los clientes- en casi un millar de tiendas europeas.

Sin embargo, no todo es oro. La Nueva Economía sufrió su primera crisis en el 2001, cuando el valor de las acciones tecnológicas descendió: economía virtual. Cisco sufrió el golpe, y despidió a 8500 de sus 44000 trabajadores, muchos de los cuales eran sólo empleados temporales: flexibilidad laboral. Pero los vaivenes imprevisibles de la capitalización bursátil no son la única causa del desempleo creciente en el mundo. El economista norteamericano Jeremy Rifkin, autor de El Fin del Trabajo, afirma: "Solamente en los Estados Unidos aproximadamente 90 millones de empleos, de una fuerza de trabajo de 124 millones de personas, están potencialmente expuestos a ser desplazados por la automatización". En el Tercer Mundo, en países como el Perú donde no hay subsidios para los desempleados pero tampoco una gran tecnología que desplace a los seres humanos de sus puestos de trabajo, el desempleo crece debido al cierre de empresas provocado por la recesión económica internacional y la falta de consumo, mientras el subempleo y el trabajo informal son la base de la economía vigente.. 

El mundo del trabajo ha cambiado, y cambiará más. Conforme la tecnología avanza y penetra las capas sociales y los medios de producción, se requiere menos personal, pero más calificado. Crece el área de servicios, ventas, distribución, publicidad, el llamado "trabajo inmaterial". El sector productivo se vuelve más pequeño. Las relaciones laborales han ganado en dinámica: se pierde la rigidez de funciones y cargos en el interior de una empresa. La línea divisoria entre el ocio y el negocio también se puede volver más difusa. La idea de "un trabajo para toda la vida" ha sido prácticamente liquidado. Las empresas que no están en la Red, piensan en ella. Las personas aprenden a comportarse como empresas prestadoras de servicios. Las pymes deben aprender a trabajar en red, como grandes multinacionales, mientras las multinacionales deben aprender a trabajar como las pymes, mirándole la cara a los clientes. Internet es vehículo y testigo del proceso.

 
-   El principal efecto de las tecnologías de información en el entorno laboral es la flexibilización del trabajo, que permite a las empresas ser más productivas y dinámicas, adaptarse a las exigentes condiciones del mercado y eliminar pesadas cargas salariales.
 
 
     

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