 |
|
 |
La
comunicación, una nueva dinámica de trabajo
Por:
Nidia Cerna
La
tecnología de la información y comunicación ya está
ingresando a los centros de trabajo, el correo electrónico o e-mail va
a la cabeza imponiéndose en los procesos productivos, organizativos e interinstitucionales.
Su aceptación tanto a nivel individual como grupal está permitiendo
a los empleadores incluirlo como un nuevo recurso que agiliza los procesos de
comunicación y afecta, positivamente, las dinámicas de trabajo.
A diferencia de otros países donde el correo electrónico
es controlado e incluso podría ser razón de despido,
en el Perú se ha convertido en un canal de comunicación
oficial con licencia para la informalidad. Los mensajes electrónicos
transportan con seriedad las directivas de los gerentes, los reportes
de las áreas de trabajo, las justificaciones por tardanzas,
las solicitudes, las consultas y hasta las llamadas de atención
del jefe. Pero, al mismo tiempo, viajan entusiastas los chistes,
las cadenas de favores, las bromas, las confesiones y consuelos
que permiten, aunque sea por unos minutos, sacarle la vuelta a la
presión y el estrés laboral.
De esta manera, tanto la comunicación vertical como la horizontal
se ven beneficiadas con el uso del correo electrónico, coordinar
actividades es más rápido e incluso para algunas personas
es más fácil dirigirse a otras en forma escrita. Sin
embargo, a pesar de que se incrementan las posibilidades de intercambio
de información e interacción, la utilización
desmedida del correo electrónico a veces desplaza el contacto
personal, también necesarios en todo ambiente de trabajo
y elemental para conocer a los recursos humanos de la empresa..
Por otro lado, podemos ver ya el desarrollo de intranets, una excelente
herramienta para que la empresa provea de información relevante a sus empleados
y realice capacitaciones a distancia, poner en marcha debates a través
de foros o encuestas y crear un espacio de participación libre y equitativa
para todos los integrantes.
En esa línea, sólo podemos contar por ahora a las grandes empresas,
corporaciones o transnacionales. Los esfuerzos de inversión, desarrollo
y mantenimiento de una intranet todavía son considerados como un gasto
dentro de la golpeada economía de las empresas, lo que las distancia de
lograr mejoras sustanciales en la administración de sus recursos humanos
y en la productividad.
Levantando la mirada, está ahí colgada la archiconocida página
web. Aquel hipertexto adoptado cariñosamente, sobretodo por las
empresas privadas, pero abatido por la indiferencia. La creación de páginas
web como símbolo de pertenencia a la modernidad ha servido para colocar
en internet información institucional pero todavía no es aprovechada
en toda su magnitud.
Actualmente, existen miles de páginas web sin base en una estrategia comunicativa.
Su contenido, en términos de diseño e información, forma
y fondo, todavía no logran acercar a los clientes o usuarios. La información
en muchos casos no es actualizada con frecuencia, los diseños son poco
amigables a la lectura y su estructura poco navegable.
El desconocimiento de las herramientas de internet, sus alcances y sus diversas
posibilidades para propiciar la interacción deja en pendiente el uso provechoso
de la internet, como podría ser el brindar servicios de información
y atención a sus usuarios, publicitar productos, conocer más a sus
clientes con la aplicación de foros y encuestas, y brindar cualquier otro
producto y/o servicio añadido dentro de sus programas de fidelización
a costos muy bajos. El ingreso de las tecnologías de la información
y comunicación ya está afectando las dinámicas de trabajo,
aunque a paso lento. |
 |
| |
|
|
| - |
|
Tanto
la comunicación vertical como la horizontal se ven beneficiadas
con el uso del correo electrónico en el centro laboral.
Sin embargo, a pesar de que se incrementan las posibilidades
de intercambio de información, la utilización
desmedida del correo electrónico a veces desplaza el
contacto personal. |
 |
|
 |