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Paralelamente
al registro de la tumba del "Señor de Sipán" el
equipo llevaba a cabo la prospección y descombraba superficialmente
otras áreas de la edificación en secciones diagnósticas
y alternas. Con la finalidad de establecer los los componentes arquitectónicos
y extensión de posibles contextos funerarios u ofrendatarios, se
decidió limpiar una unidad al extremo Sur Este de la plataforma.
Los primeros niveles del cuadro contenían escombros y fragmentos
diversos. Luego encontraríamos algunos restos de muros correspondientes
a posibles recintos superficiales. Inmediatamente después comenzó
a configurarse en la estructura original de adobes un área de relleno
regular y simétrico, parecido al de la tumba del Señor. Su
progresiva excavación definía una apertura de 4 x4 mts., orientada
también cardinalmente.
De inmediato, afloraron las impresiones de caña
de un ataúd desintegrado que originalmente contenía el entierro
de un joven adulto en posición extendida sobre sus espaldas con la
cabeza al Norte. Observando su indumentaria y los objetos con él
enterrados, se llegó a la conclusión de que se trataba de
un "guardián". Mientras se dibujaba y trataba el entierro
descrito, se continuaba la excavación de la sección restante
del recinto. De este modo fue hallado otro ataúd intacto, cuyo desconocido
contenido no dejó de despertar las expectativas del equipo frente
a la posibilidad de una segunda tumba real. Por lo pronto, el formato del
recinto, guardián, cámara y ataúd central, resultaban
semejantes, al igual que su relativa contemporaneidad.
Al verse toda la primera capa del fardo funerario,
quedó claro que el personaje principal se encontraba extendido y
con la cabeza al Sur. Adornando a este fardo se encontraron diversos objetos
como orejeras circulares de cobre dorado y algunas piezas de oro y turquesas;
una nariguera ovalada bimetálica -de oro y plata-; una nariguera
de oro elíptica y convexa en cuya parte posterior estaban grabadas
rústicamente dos porras de combate, símbolo probable de la
protección brindada al pueblo por este personaje y un collar en cobre
dorado de hasta nueve cabezas humanas, entre otras cosas.
Al retirar estas prendas y ornamentos, quedaba
expuesto el esqueleto completo del personaje cuyo examen, in situ, determinó
a un varón adulto muerto entre los treinticinco y cuarenticinco años
de edad, de 1.60 mts. y fuertes inserciones musculares en los huesos. No
presentaba signos de enfermedades o malnutrición. Cerca a la mano
derecha descansaba un cuenco metálico de 10 cms. de diámetro
con tapa circular a manera de patena, similar a las copas ofrendatorias
frecuentemente registradas en las importantes escenas de sacrificios o liberaciones
radiantes entre el "ser radiante", "guerrero-sacerdote"
o el "Señor", encarnación evidentemente de estas
funciones y un segundo personaje que correspondería al encontrado
en este ataúd, al que se denominó "El Sacerdote".
Junto con este personaje, se encontró los
restos de 4 personas más: una mujer principal, otra en condición
de servidumbre, un asistente masculino y un niño, cuyo entierro pareciera
vincularse a la simbología religiosa tocante a la regeneración
y paso al mundo de los muertos, ya que junto con él fueron enterrados
un perro y una culebra.
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