Del poemario "Los Adioses"- 1960


Música lenta

 

Para que tu entres,

a veces de tristeza, el corazón se me abre.

 

Como una puerta tímida,

para que tu entres, el corazón se me abre.

 

Pero tu no vienes,

no vuelas más sobre los campos.

 

En vano mi corazón se asoma.

Pasas de largo,

como si el viento

soplase sólo para allá.

 

Pasa la mañana y no viene la tarde.

Y el corazón se me cierra,

como una mano sin nadie, el corazón se me cierra.