Tengo que decir que, aunque tenía conciencia revolucionaria, no sabía nada de los partidos políticos.
Sólo sabía que el Apra estaba en contra de nuestras luchas y por lo tanto no lo aceptaba.
A las animadoras, por mi poca experiencia, ni las convocaba a reuniones ni nada. Ellas que no participaban activamente
en la huelga. Yo creía que si la lucha es nuestra, pues todas teníamos que estar juntas, coordinar en forma activa.
Comprendí que no todas estaban a favor de la huelga. Hubo algunas que incluso hasta reemplazaron a los profesores en
el paro prolongado, aunque a nadie dejábamos trabajar. La Vilcachagua tenía una lista con los nombres de los
amarillos "trabajando".