Cuando empiezan a tomarse los colegios, dentro del Comite Central de Lucha se encargan responsabilidades para las tomas.
Me encomiendan un colegio. No tenía experiencia en nada, pero igual lo hacía con mucha convicción y
mística. En ese tiempo yo ya estaba convencida de que tendría que cambiar la sociedad para que acaben las
injusticias en el pueblo. Recuerdo que cuando se toma el colegio "Pachacutec", el colegio que daría el ejemplo -era el
más fuerte porque ahí estaba el núcleo educativo-, recuerdo a la que después se hizo famosa
como la "Comandante Cero". Era una madre de familia del "Pachacutec". El día que se toma el colegio fue mi primera
noche fuera de casa. Mi madre estaba desesperada pensando que me había pasado algo, pues vinieron tanquetas.
No recuerdo como entraron pues había mucha arena.
A partir de entonces esta etapa de mi vida me marca mucho. Yo ya no vivía en mi casa: vivía en el colegio,
el "Pacha". Deje mi familia. Durante todo el tiempo de la huelga tenía otra familia. Mi madre era la "Comandante Cero"
y mis hermanos los profesores, alumnos y animadoras que estábamos en este colegio. Era nuestra casa. Recuerdo
cómo nos turnábamos, con que disciplina y mística revolucionaria. Todo era tan disciplinado: turnos para
cuidar, de vigilancia, en las noches cuidando que llegue la "repre". La primera noche no dormí ni un instante. Cada vez
que veía un carro pasar tocaba un pito y todos salían disparados de sus "camas", saliendo por las ventanas del
colegio. No los dejé dormir nada. No me volvieron a poner de vigilancia.
Fue tan emocionante! Recuerdo como salíamos temprano, de madrugada a recoger alimentos de los mercados; la
solidaridad del pueblo para con nosotros. Era tan hermoso! Qué unidad! Recuerdo cuando en ese tiempo
caminábamos como si nada de colegio a colegio, pues todos los días había ollas comunes que se
mantenían con la solidaridad del pueblo. No olvido las famosas sopas, tan deliciosas: de camote, coliflor, yuca, olluco
y todas las verduras que nos donaban, cocinadas en leņa por la "Comandante Cero" y el "Gordo" Alfredo.
También recuerdo cuando los "apros" ( ) desalojaron a los padres de familia del colegio de la "toma del 5". Era el
colegio No. 6065. Nosotros, todo el Comite Central de Lucha, preparamos la retoma del "5". Nos juntamos todas las familias de
las tomas, planificamos minuto a minuto cómo tenía que ser la retoma y votar a los "apros". Nos decían
que tenían pistolas y cuchillos. Nosotros nos conseguimos palos. Yo tenía la responsabilidad de conseguir
instrumentos de autodefensa. Tenía mucho miedo, pero igual aceptaba lo que me tocaba hacer. Tengo presente a un
compaņero con la cabeza rota, que le chorreaba abundante sangre. Hasta nos dijeron que de repente hasta un muerto podía
haber, que todos nos cuidemos unos a otros. Ese día yo me encargaba de alcanzar piedras a los compaņeros que
tenían que desalojar a los amarillos. Recuerdo las movilizaciones, las bombas lacrimógenas y los palos.