| La
peruana Yolanda Rivas, profesora del Departamento de Política
y Tecnología de la Comunicación de la Universidad
de Texas, y Gerente de Comunidades on-line de Excite, causó
gran revuelo cuando hace algún tiempo presentó
la primera edición de su diccionario de "cyberspanglish",
rápidamente difundido por toda la red. Miles de internautas
se lo agradecieron, pero fue maldecida por los defensores del
idioma español: había sistematizado la castellanización
de todos los verbos y palabras utilizadas en el contexto informático.
Por ejemplo, la nada eufónica palabra "uplodear".
Ésta
es una de las espinosas aristas que el Español tiene
con el Internet: la influencia que el propio medio tecnológico
ocasiona sobre él, produciéndose un aluvión
de anglicismos, mutaciones y palabras nuevas. También,
presentándole dificultades: la letra Ñ se convirtió
en el santo y seña, en la punta de lanza, en el emblema
del idioma español debido a que el "código
estándar americano para el intercambio de información"
(ASCII, por sus siglas en inglés) no contemplaba, originalmente,
ninguna letra o signo de puntuación que fuera extraño
al idioma inglés.
Si bien
esta característica de la tecnología norteamericana
limitaba (aún lo hace, en caso que no se cuente con
el programa adecuadamente configurado) enormemente la difusión
del idioma español con todas sus peculiaridades, otra
característica de Internet -la transmisión de
información a todo el mundo a través de la WWW-
permite, en cambio, una enorme posibilidad de expansión
que depende de la presencia cuantitativa y cualitativa de
sitios web con contenidos en español.
No existen
cifras estables, por la misma naturaleza del medio, pero una
investigación de FUNREDES-Unión Latina afirmó
que, en el año 2000, el 4.85% de las páginas
web existentes en Internet tenían contenidos en español,
mientras el 4.9% de internautas en el mundo eran hispano-parlantes.
Los usuarios de habla inglesa, y los web site con contenidos
en inglés son, por supuesto, la gran mayoría.
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