ODA PARA LOS CRISANTEMOS FUCSIAS DESDE EL KALIFORNIA PUB EN KATAKAOS

por Lelis Rebolledo

La postulacion idílica de la vida está en esta conexión de la fragilidad, De un ser terrígeno que se instala en una tina. Lee un poema de Morrison. Y luego se queda muerto. Como si sus sentimientos resbalarán por las baldosas de este sufrimiento absurdo. Entonces recién crees en estas gotas de sangre que caen de tu Korazón. El poema queda regado sobre una emoción sin tiempo. Que está ocurriendo en esta parte del mundo. Aquí ya no se puede prever la nada. Todos los destinos nuestros son improbables. La incertidumbre y el asombro son cosas que nos abordan en el camino. Y ni tú ni yo sabemos que hacer frente a este favor que te sacude al mirar un arco iris después de la batalla. De esta batalla a ciegas a las que nos ha sometido la historia y la vida. Esta es la aventura delos que usan diariamente gafas oscuras. Mantener la tendencia. Saber que vas a soñar al día siguiente. Y no lo entiendes. Pues para sentirte de otra manera tendrías buscar debajo de tu lecho la piedra filosofal. Ese korazón que se te escapó entre la literatura de Escarlata O'hara. Entre este viejo sótano done escribiste que no podías dormir. Porque había un pavorreal entre tus cisuras. Esto te hizo más feliz. Saber que no podías dormir. Porque vivías en la casa de tus padres. Entre el shock y las desilusiones. Entre la pluralidad de tus anhelos. Entre el azar y tus subjetivizaciones. Pues de esta superficie no te saca nadie. Materia de tu agresividad. Aquí donde te abriste al espacio para redimir tus obsesiones. Sin tenerle miedo a la vida. A estos residuos que quedaron de una noche sin conceptos. Sino de 'ready-Made'. Como un conglomerado de sentimientos que abortaron con tus besos. Ensamblándose con tus desdichas. Con estos insectos que revoleteaban por tus manos. Haciéndote sentir el terrícola que sobrepasó el tiempo. Que destruyó los mitos de una teoría enfatizada por la decadencia. Porque recién a los tres días de tu detención abriste por primera vez ese baúl. Y al aproximarte a él. Sólo encontraste espejuelos. Botones. Pulseras. Collares. Aretes. Calcetines. Shorts. Restos de Kanabis. Cassettes de los GunsNRoses. Cartas de amor. Fotografías de viajes insólitos que nada tenían que ver con tus solitarias disquisiciones. Y también corrieron por tus mejillas unas lágrimas de vidrio que configuraron tu naturaleza de ángel y de Arlequín irreverante. Ese bufón que fue parte de la corte. El que odió el otoño con todas las ganas de su alma. Pues en este otoño no hubo encuentro con Circe ni con Shimbi Alak. Los días se fueron esfumando entre las canciones de Bob Marley y las de Sepultura. Trayendo contrastes y confusiones que te fueron alejando de la pirámide de Keops. Pues ya estabana acostumbrado a sentirte abúlico. Por eso es que Tchaikovski fue tu único consuelo. Todo era una extraña coincidicia. Y las épocas se van acabando. Todo se va acabando. Y nada puedes hacer. Ya que Martín Adán seguramente te habló de este en sus Sonetos. Y tenías que agarrarlo con tus sentidos. Porque este capítulo de tu vida. Descifraba lo que fue tu psicoanálisis. Los años de tu niñez. Con tu abuela Juana Rosa. Su cumpleaños. El único diente que tenía. Y era muy hermoso verla entre las cinco y las seis de la tarde. El rostro se le ponía color pastel. Era el triunfo del individualismo. La celebración eterna de la vida. Mi tía Romelia. Mi tía Anselma. Mi tío Cástulo. Oh Papá Félix Maximiliano llévame a ver la garúa de esta madrugada. Pues como decía André la Belleza sólo existe en las cosas irreales. En esta irrealidad que tu forjaste con tus dedos. Como el rostro de un muchacho desencantado que ve televisión todos los días. Pues estamos frente a miles de apóstatas y traidores. De canallas que se la hacen pasar de poetas. Y que andan mendigando a los estúpidos burócratas.

Hay que saber que la Poesía proclama su propio cantar de los Cantares. Y sus vástagos no son seres despechados. Sino las deidades que salieron ilesas de las criptas. Primo lejano aquí estás todavía vivo. Sin falsificaciones ni engaños. Aquí está el Arca Perdida en ÑariWalak. Los rollos que anuncian este tesoro.

Tus muchos amores de rey defenestrado. Exhibe tus ojos al mudo. Para que retomes el rock N' Roll mezclado con el reggae. En estas apariciones fantasmales de tu vudú sangriento... Melancólico y empecinado personaje de los comic's. Esta decisión tuya de vivir sólo para la poiesis. Es una versión cinematográfica de quien acaba de quedar viudo. Para que leiste a Sartre y a Camus. Si toda tu vida has hablado de tu biografía. Así como un vampiro que sale por las noches a buscar sus víctimas. Qué Tristeza y que orfandad siento a estas horas. Recuerdas los ficus Mansiche. Las aguas congeladas de Simbal. La música de Charlic. El Otoño del Patriarca. Las papas rellenas. Y el cebiche del J&R. Porque este es el color de la noche sin tí. Un simple giro del destino. Aquí donde te enfrentas a todas las fuerzas tenebrosas del Universo. Conexión siniestra. Como estos espíritus que regresan del pasado para indagar por tí entre la Plaza de Armas y la calle Comercio. Pero tú te escabulles. Y ya abandonaste el basketball. Y dejaste que tu bicicleta se fuera enmoheciendo en el discurrir de la vida. Paulatino ritmo. Pues nunca debutaste. Y la Comedia seguía. Entre gente que desertaba de las filas de la Literatura. Y gente que vivía entre la tradición gótica de escribir ensueños. Como tú pájaro de la medianoche -bailando y toneándose en la Discoteca de Papo. The Doors.

Para verte cómo encarnas a Jim Morrison en esta serie de la calle. Tomando ron con Coca Cola. En busca de ti y de tus poemas.

Dame una Camelia. Una margarita. Un tulipán. Adueñándose de tu soledad. Porque tu soledad es verdadera. Y en tí no hay apariencias. Sino la intimidad de este veneno. Porque tú jamás adulas la monstruosidad de estos mediocres. De los que hicieron del lenguaje un producto enlatado. Y te diste cuenta que Nietzsche era la extensión de tu nombre en las esquinas. La travesía de tus momentos más difíciles. En esta prisión de cemento y alquitrán. Con todos tus hermanos ausentes. Como la tristeza marina de verte frente a estos muelles. Cristalizando tu silencio en el rioba. Casa de Martinez donde plasmaste unos Graffitis en homenaje a los LedZeppellin. Y todo para verte convertido en una perla de este dolor impuro. El que fue la imagen de la Pietad para tu madre. Esta era la Comedia Humana. La Misma Casa Verde. El prostúblo de Doña Rosa Alvarado Retamozo. La que soñó contigo. Porque Viduque quedaba a un kilómetro de tu vida. Entienda estas súplicas desgarrantes. Y tu amor. Que fue de tu cariño. Todo este poema es un salto al vacío. Pues aquí nadie respeta tus juegos infantiles. Respira por tus sangres poetik. Dile a Borges que te diga la hora. Aquí en el Puente viejo. Donde te acurrucas con Andi Javi y Jaione. Y las aguas del río revelan tus delirum's. Esta realidad la veo más invisible que nunca como un astrolabio. Como tus tardes en Mórrope. Sintiendo que ya no vendrás. Mamá tráeme un poco de pscado. Un poco de gelatina. Un poco de manjarblanco. Psicópata de ultratumba. Que haces aquí. En este Páramo. Estás chupando con Freud y con Charles Darwin. En este Café. Llamado Café Central. Señorita Lucha Quinde fíeme dos empanadas. Mañana se las pago.

Ojalá que alguien en este mundo comprenda tu misticismo. Pues tu arte está más allá de las palabras y de todos tus instintos. Parece que vamos a tener un invierno crudo mi querido Giuliano. Ahora creo que ya no hay gloria para el alma. Todas las quimeras de esta década se fueron perdiendo entre El pájaro. La rama. El sol. Las rocas. Transpórtate a otros vientos. A ese lugar que tú quisiste. Paredones. Tierra de tus cárceles. Para volver con tus paranoias completamente agotado. Y cruzar por la Avenida Grau. Entre los siglos de una pista muerta. Discrepando con la actualidad de estos siglos. Con esta megalomanía que rodea a los tiranos. Pues todos descuelgan el teléfono y se venden por dinero. Hola Lou Reed esta imagen es tuya. Lo del Pop fue una etapa y nada más. Pero vienes a pie por el callejón de los Tigres. Releyendo tus sensaciones. Tus idilios. Y tus romances furtivos. Y es que la poesi nace de la impotencia. Cierra tus ojos. Cierra tus sentidos. Y huele esta flor. Porque siempre seremos prisioneros de esta jungla. Compartiendo tu memoria. Tu piano. Tu guitarra. Y recorreremos caminos extraños. Como este territorio de la languidez y del infortunio. Pasando por infierno. Donde el techo nos puede caer encima. Pero eso no importa. Te vuelvo a escuchar Luchito Ugaz. Lalo Díaz. Y ya o hay fecha para estas canciones apabullantes. Pues de aquí huiremos hacia el Sur. Como el tema de los prisioneros. De esta declaración de amor. Que ya no tiene respuesta. Y de qué te vas a curar. Si no tienes nada. Si nada pasa. Esta es la luz de las estrellas. La que recibes como si fueras un selenita. Un chiquillo que volvió de un Massive Attack. De este Jazz asociado a tus emblemas. Los que se fueron sin dejar señales ni signos. Tú eres la encarnación abstracta. El que mezcla y manipula todas las tonalidades cromáticas. Oh dulce niña mía. Tú también eres el principio de esta partida. O sino pregúntaselo a Jodie Foster. La que se escondió en este silencio de los inocentes. En estos blues de Billi Holliday. De este bebe que se baña y se sumerge en una piscina. Como los cantos litúrgico de Kurt. Improvisando tus melodías en el pórtico de la Kobra. En la cruda agonía de tus mejores discos. Protagonizando peleas cuerpo a cuerpo. Ensartado entre collages. Entre spaghettis. Entre imparables persecusiones como pétalo de Sal de Fito Paez. O la hija de la Lágrima del loco Charlie.

Ave nube. Mujer nube. Ave sol. Cucaracha. Escarabajo. La gente se bate a tiros por un plato de comida. Trasluce tu sensibilidad. Genuino. Y ponte esta chaqueta de cuero negro. Para que custodies y protejas tus moños lilas. Y seas siempre fiel al rito lunar de los guardabosques. Pues la escenografía ya está preparada. En este plano de tus colores enteros como los cisnes de Matisse. El que se embriagó con el matiz bermellón de sus pinceles. Disco Flex de regalo. Rasgando el sexo negro de Prince. Esas torres de una catedral fantasma. De donde fugaron los ángeles hacia el jardín de los Fiel. Porque leias papiros sobre papiros. Y aprendiste a leer con esperanto. Ya que Joao Havelange se te había prendido. Y te tendió una celada. Acusándote de adicción. Fue así Diego Dieguito. Sin embargo todos hicieron cargamontón contra tí. Los que se la pegan de moralistones. Los gazmoñeros. Los hipócritas. Porque para ser eskritor, pinktor o poetik. No se hace niño se Nace. Y así surgió Nivardo. Willi Rap. Mari Alexandra. Fausto. Roy Anarkólatra. Como ese poema que me enviaste con Andy /Olvídame, aunque desconocido/ Nos encontramos en el mar del ensueño / Ven escapa de la fantasía hacia / algo más ilógico (como alterar el destino de un cadáver) / Sólo un mal reflejo de dudas en /aquella luz sin esperanzas de sombras /Y esa pulsera que tejió para tí Temis. Ese día de la despedida. No sé que pasó. Qué dulzura amigo mío. Y es que prometiste escribirme con alguien. Y este lugar común de nosotros era el simbolismo. Es el sentimiento y ese lirismo por las cosas. No había otra manera de entender la vida en este vaso de cerveza. Este es tu solipsismo y tu anarquismo poeta. Presto a tomar tu laúd. Con este amor inconcebible. Pues tienes conciencia de tu destino. Y sabes que lo haces. Sintiendo el mito védico de tus ilusiones. Porque la literatura es el culto fúnebre de todas tus religiones. El tiempo mismo atrapa tus misterios y tus enigmas. Porque tus muertos están allí durmiendo el gran sueño de los preciosos cadáveres. Los que desfilaron por tu mente en el eclipse solar de estos últimos años. Entonces la onda viene contigo. Sacro y profanos sacerdote del Oriente Medio. Están en tu tierna edad. La de los que mojan sus pañales con orina. Cantatas de amor puro. Hubo un tiempo en que estuvo inerte tu korazón volviste la mirada. Y te dijeron indecente lascivo libertino. Pero no supieron que estuviste en la Guerra del Opio y la Guerra de los boxer's. Asiduo a los días martes. Sobre todo a los Martes trece y a caminar debajo de las escaleras. Porque la cábala te llevó por todos los rincones de la poiesis. Así como el rumor de las olas en Caleta Cruz y en Punta Sal. Soportando el golpe fatal de numerosas invasiones entre tus comarcas. Pues te conocí escribiendo HAIKUS para Jacqueline. Entre los versículos de Whitman. DEAD POETS SOCIETY. Siempre en vías de una mutación convulsiva. Pues la epilepsia te atacaba por todos lados. Y ya no tiene por qué hacer inventarios. Ni balances de nada. Igual que Quasimodo. Qué Essenine. Y Luchito Hernandez. Como un libreto de ópera conjugado con el calor de tus manos.

Bebe profeta. Ponte ebrio y grita lo que sientes. Y eso lo hizo Goethe apurando el lenguaje. En esta tierra de los sentimientos amorosos. Donde tu libertad tiene que ser algo brutal y algo genuino. Porque como dijo Federico Challupa hay que tener cuidado con los poetas y con la poesía. Esta es una excursión Peligrosa. Monje recitador de mis versos. Este es el renacimiento de las letras y del goce pletórico. Sírveme un poco más de chicha. La teoría sacro romantix de los crisantemos fucsias es un homenaje a ti pata del alma. A todos aquellos que han tomado un b s y se largaron para siempre. Pero los llevas en el alma. Porque son parte de tus templos y de tus sagrarios. En este espacio no hay ronroneos ni poemitas melifluos y dulzones. Aquí está el verso hecho para la yerba lunar de los que se han comprometido con venus. Destapa esta botella/ pero no para que salga genio de Aladino. Nada de eso sino para que salgan las flores del mal y beber de ellas.

Este es tu retrato Dorian maldito. Porque no envejeces miserable. Si el tiempo pasa y la literatura es el pan salvaje del disfrute y del placer. Trovadores del mundo. Trovadores de esta soledad. Esta es tu fabulosa genealogía. Pues parece que las sombras traman algo contra el xielo. Migrañas artritis asma. Esta enfermedad que te atosiga. Mensajero de todas las kulturas y de las contraculturas. Tañe fuerte tus cuerdas. Y pon las cosas en su sitio. Clapton y hendrix te marcaron para toda la vida. Creador de la tierra. De este planeta hecho con trozos de papel y latas de leche gloria. Tus alas de mariposa ya no sirven. Pues tu voz espectral no es de ninguna manera la abdicación de tus kalles ni de tus kallejones. Sino la misma duda que te atrapa desde que naciste.

Desde el interior de estas sonatas. Ya que el esplendor geométrico de tu korazón no es un dogma sino la versatilidad de estas circunstancias. Entre ellas las que te tocó vivir abruptamente en una jaula. Debajo de estas guacas y de estos eslabones metálikos. En esta luna negra que anunció tus infelices días. Pero que fue enhebrando la telaraña de tu canción. En este taller de monóxido de carbono. Que será para ti una tumba y un solitario atardecer. Los crisantemos fucsias están en el jardín de cualquier cementerio o de cualquier corredor de una casa. Todas tus esponjas están empapadas de vinagre. Y las aguas del mar tocan tus pies desnudos. Toma tu bicicleta y vete a pasear por las cuevas de esta ciudad. Nada volverá a ser igual. La luna no podrá salir esta noche.

LELIS XOLEDAD
Otoño de milnovecientos noventa y nueve.