|
Los restaurantes de
carretera se han hecho todo un nombre y se convierten para muchos viajeros
en obligadas estaciones. Entre Chiclayo y Trujillo resulta altamente gratificante
hacer un alto donde El Gordo, restaurante de pescado y mariscos renombrado
por sus camarones preparados en chupe o fritos al ajo. En la misma carretera
al norte, en el kilómetro 345, se encuentra La Balsa, que ofrece
una apetitosa chita frita y un fresco pescado sudado en caldo atomatado
de primera. No en vano lleva funcionando 20 años con una asidua
clientela. Y más cercano a Lima, en Chancay, se encuentra el clásico
restaurante Marcelo para satisfacer el paladar con sus excelentes cebiches,
camarones, lenguados, arroz con mariscos, cabrito al horno, lomo fino
o asado de res con tallarín verde. Y la misma riqueza se da camino
al sur, donde a lo largo de la carretera Panamericana surgen restaurantes
como El Palacio de los Mariscos o El Piloto.
Por
Mariano Valderrama
|