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La Papa
La papa se asocia
con los orígenes del Perú. Cuenta la leyenda que cuando
el primer inca, Manco Cápac, y su esposa, Mama Ocllo, emergieron
del lago Titicaca para fundar el imperio, lo primero que el dios Wiracocha
les enseñó fue el cultivo de la papa. Los agricultores de
la era incaica lograron la producción de una serie grande de variedades
adaptadas a los más diversos climas. El Centro Internacional de
la Papa ha clasificado cerca de cuatro mil variedades. Entre las más
preciadas están las de papa amarilla o huayro, que hay que venir
al Perú a probar, pues ninguna de las variedades de papa que se
comen en el norte del mundo se atreven a compararse ni en sabor ni en
textura.
El poeta costumbrista
Adán Felipe Mejía en su libro De Cocina Peruana resalta
las variedades y bondades de la papa peruana: "Existen papas arenosas
enormes de color delicado y noble forma. Otras ovales y perfectas, como
cantos rodados, sin hoyuelos, más resistentes y adensadas. Las
hay redondas, lisas, acanaladas, tiernas. Hay de cáscara negra,
y muy blancas por dentro. ¡Variedad infinita, gustos múltiples...!
Y la papa amarilla -ese poema- delicada finita, con pequeños hoyuelos
al costado como rostro de niña encantadora, esa papa amarilla como
yema de huevo..."
La cultura quechua
es muy cuidadosa en la designación de las variedades de papa. Las
bautizan con nombres que se asocian a su forma, sabor, color y textura.
Así, la mejor papa amarilla de las alturas de Huancayo es conocida
como runtupapa. Runtu significa "huevo" en lengua quechua, y
es que la papa amarilla no sólo tiene el color, sino que además
presenta en cierta manera una textura y sabor parecidos a los de un exquisito
huevo duro. Otros nombres son igualmente precisos yana ñawi (la
papa de los ojos negros) o koyo tauna (bastón morado). Los campesinos
andinos cuidan de cultivar en sus parcelas las diversas variedades de
papa guardando las más preciosas para las ocasiones festivas. Además,
cada variedad se asocia a ciertas preparaciones y potajes especiales.
huangana, venado rojo, pava silvestre y tortugas como la charapa y el
motelo).
Por Mariano Valderrama
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