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Ginebra, 25
de febrero de 2003
Basado en los debates entablados en el grupo de trabajo del subcomité
2.
A- Preámbulo
1 Una sociedad
mundial de la información incluyente es aquella que habilita
a todas las personas libremente y sin distinción de ningún
tipo para crear, recibir, compartir y utilizar información
y conocimientos que permitan promover su desarrollo económico,
social, cultural y político.
2 La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información brinda
una oportunidad histórica para traducir a la práctica
esta visión.
3 Al poder encauzar el potencial de las tecnologías de la
información y de la comunicación a todas las esferas
de la vida humana, estamos actualmente en condiciones de responder
de forma nueva y mejor a una serie de cuestiones esenciales que
se vienen planteando de tiempo atrás, por ejemplo, la reducción
de la pobreza y la creación de riqueza, así como la
equidad y la justicia social.
4 El conocimiento ha sido siempre uno de los factores esenciales
del progreso y las empresas del ser humano. Sin embargo hoy más
que nunca el conocimiento y la información constituyen las
fuentes fundamentales del bienestar y el progreso. Las posibilidades
individuales y colectivas para crear y compartir conocimientos se
han convertido en el motor que nos impulsa para dar forma a nuestro
futuro.
5 El enorme incremento, en volumen, velocidad y ubicuidad, de los
flujos de la información que han hecho posible las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación
ha modificado ya radicalmente las exigencias y expectativas a que
deben responder los gobiernos, las empresas, la sociedad civil y
el individuo.
6 Ahora bien, la revolución de la información y la
comunicación se encuentra aún en su infancia. Las
posibilidades inexplotadas de las TIC para aumentar la productividad
y mejorar la calidad de vida es un asunto importante para numerosos
países en desarrollo que corren el riesgo de quedar a la
zaga.
7 Ante los desafíos complejos y en continua evolución
todos los asociados se plantean opciones fundamentales, ya que es
necesario traducir a la práctica nuevos tipos de solidaridad
y cooperación, nuevos modos de organización social
y económica y nuevas formas de reflexión.
8 Para que la retórica sobre la revolución de la información
y la comunicación quede plasmada en un crecimiento equitativo
y un desarrollo sostenible a escala mundial, así como para
materializar el potencial de las TIC con el fin de habilitar a las
personas, todos los asociados deben aceptar sin reserva alguna nuevas
funciones y responsabilidades.
9 Las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) deberían considerarse como una herramienta y no como
un fin en sí mismo.
10 En todo el mundo se han alcanzado notables éxitos mediante
el uso de la información y los conocimientos para el desarrollo
individual y colectivo. La Cumbre constituye una plataforma para
la divulgación y la duplicación de esos éxitos
y prácticas idóneas. Al hacerlo, ésta contribuirá
a reducir las disparidades, con inclusión de las inherentes
a la "brecha digital".
11 A efectos de aprovechar las ventajas excepcionales que puede
aportar una sociedad de la información, en la que no hay
perdedores, ahora es necesario tomar medidas concretas y asumir
compromisos globales.
B- Visión común
12 La sociedad
de la información es un sistema económico y social
donde el conocimiento y la información constituyen fuentes
fundamentales de bienestar y progreso, que representa una oportunidad
para nuestros países y sociedades. El desarrollo de esa sociedad
debería tener lugar en el marco de un contexto tanto mundial
como local de principios fundamentales tales como el respeto a los
derechos humanos, la democracia, la protección del medio
ambiente, el fomento de la paz, el derecho al desarrollo, las libertades
fundamentales, el progreso económico y la equidad social.
13 Una sociedad de la información es aquella en la que todo
el mundo, sin distinción de ningún tipo, tenga libertad
para opinar y expresarse, sin injerencias, y para [crear] buscar,
recibir y transmitir información e ideas a través
de cualquier medio de comunicación, ignorando las fronteras.
14 La sociedad de la información es un concepto según
el cual las redes TIC más modernas, el acceso equitativo
y ubicuo a la información, el contenido adecuado en formatos
accesibles y la comunicación eficaz pueden ayudar a las personas
a realizarse, promover el desarrollo económico y social,
mejorar la calidad de vida de todos, aliviar la pobreza y el hambre,
y facilitar unos procesos de adopción de decisiones con participación.
De este modo, éstas permiten compartir entre todos los beneficios
sociales y económicos, gracias a un acceso ubicuo a las redes
de información, preservando al mismo tiempo la diversidad
y el patrimonio cultural.
15 La sociedad de la información debería estar centrada
en las personas, es decir los ciudadanos y las comunidades. Por
otra parte, tendría que estar al servicio de la humanidad,
comprendidos los grupos desfavorecidos y marginalizados y los que
tienen necesidades especiales. Para que llegue al máximo
de sus posibilidades, la sociedad de la información necesita
la participación y contribución auténticas
y el verdadero compromiso de todos, en especial de los gobiernos,
el sector privado y la sociedad civil.
16 La sociedad de la información que concebimos es aquella
que reduce la pobreza y crea riqueza para satisfacer las necesidades
y respetar los derechos básicos de todas las personas. La
sociedad de la información ofrece un gran potencial para
promover la paz internacional, el desarrollo sostenible, la democracia,
la transparencia, la responsabilidad ante la sociedad y el buen
gobierno.
17 Entre los elementos más importantes de cualquier estrategia
nacional e internacional, encaminada a lograr los objetivos de desarrollo
fijados por la Declaración del Milenio para luchar contra
la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación
del medio ambiente y las desigualdades en materia de género,
hay que señalar el aprovechamiento pleno de las nuevas oportunidades
que brindan las tecnologías de la información y la
comunicación (TIC) y su combinación con los medios
de comunicación tradicionales, y la respuesta adecuada al
desafío que plantea la brecha digital1. Sin la difusión
y el uso innovador de las TIC, tal vez sea imposible alcanzar dichos
objetivos.
18 El derecho de comunicar y el derecho de los ciudadanos de acceder
a la información debería considerarse un derecho humano
fundamental.
19 Se debería promover la utilización de las TIC para
el desarrollo de capacidades y recursos humanos, incluida la alfabetización
en materia de TIC, como un requisito continuo y fundamental de la
sociedad de la información, haciendo especial referencia
a las personas discapacitadas. La educación y la capacitación,
el fomento de la ciencia, la innovación y la tecnología
merecen recibir un apoyo pleno y adecuado.
20 Reconociendo que la confianza y la seguridad son elementos esenciales
para el pleno funcionamiento de la sociedad de la información,
debería ofrecerse a los usuarios de los medios de comunicación
y de las redes de comunicación e información las garantías
necesarias contra el ciberdelito y la pornografía infantil
así como la protección de la vida privada y la confidencialidad.
21 La preservación de la identidad cultural y la diversidad
lingüística son atributos de una sociedad de la información
venturosa. La creatividad y la creación, así como
la difusión y la información de los contenidos locales
podrán recibir mayor estímulo mediante el equilibrio
adecuado entre los derechos de la propiedad intelectual y las necesidades
de los usuarios de la información.
22 La existencia de medios de comunicación independientes
y libres, de conformidad con el ordenamiento jurídico de
cada país, es un requisito esencial de la libertad de expresión
y garantía de la pluralidad de información. El libre
acceso de los individuos y de los medios de comunicación
a las fuentes de información debe ser asegurado y fortalecido
para promover la existencia de una opinión pública
vigorosa como sustento de la responsabilidad ciudadana, de acuerdo
con el artículo 19 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y otros instrumentos internacionales
y regionales sobre derechos humanos.
C- Principios fundamentales
23 La Cumbre
debería aspirar a llevar las ventajas de la sociedad de la
información a todos y orientarse hacia el desarrollo. La
sociedad mundial de la información debería contemplar
los intereses de todas las naciones y, particularmente, los intereses
de los países en desarrollo, con miras a asegurar el desarrollo
justo, equilibrado y armonioso de todos los pueblos del mundo.
24 El principal objetivo de la sociedad de la información
debe ser facilitar la plena utilización de las tecnologías
de la información y la comunicación (TIC) a todos
los niveles de la sociedad y permitir de ese modo que todas las
personas compartan los beneficios sociales y económicos gracias
a un acceso ubicuo a las redes de información, preservando
al mismo tiempo su diversidad y su patrimonio cultural.
25 Al construir una sociedad de la información, deberíamos
tener en cuenta los dos elementos siguientes:
– Cuestiones de género: Unas relaciones de poder desiguales
y otros aspectos sociales y culturales han contribuido a las disparidades
de acceso, participación y situación entre hombres
y mujeres. A este respecto, es necesario intensificar los esfuerzos
por superar esas limitaciones y garantizar que las mujeres puedan
beneficiarse en un pie de igualdad de la creciente utilización
de las TIC, para poder capacitarse y participar plenamente en la
configuración del desarrollo político, económico
y social.
– Circunstancias especiales de los pequeños Estados
insulares en desarrollo: estos países, vulnerables frente
a los riesgos ambientales y caracterizados por unos mercados reducidos
y homogéneos, elevados costos de acceso y de equipos, limitaciones
de recursos humanos (problema que se ve exacerbado por la "fuga
de cerebros"), acceso limitado a las redes y emplazamientos
distantes, necesitan recibir una atención particular y soluciones
adaptadas a sus necesidades.
26 El progreso social y económico de los países, así
como el bienestar de las personas y de las comunidades, deben ocupar
un lugar preponderante en las actividades destinadas a construir
una sociedad de la información.
27 La sociedad de la información debe estar orientada a eliminar
las diferencias socioeconómicas existentes en nuestras sociedades
y evitar la aparición de nuevas formas de exclusión
y transformarse en una fuerza positiva para todos los pueblos del
mundo, reduciendo la disparidad entre los países en desarrollo
y los desarrollados, así como en el interior de los países.
28 La sociedad de la información debe servir al interés
público y al bienestar social, mediante su contribución
a la erradicación de la pobreza, la generación de
la riqueza, la promoción y el realce del desarrollo social,
la participación democrática, la diversidad lingüística
y la identidad cultural, asegurando al mismo tiempo iguales oportunidades
de acceso a las tecnologías de información y comunicación,
ateniéndose siempre al principio de legalidad para asegurar
su uso eficiente y ordenado.
29 Será necesario elaborar un programa de acción para
alcanzar objetivos específicos que faciliten la transición
hacia la sociedad de la información, haciendo hincapié
en las necesidades de los jóvenes, mujeres y grupos menos
privilegiados, seleccionando las tecnologías más adecuadas
y asequibles para así colmar la brecha digital.
1) Infraestructura de la información y la comunicación
30 El acceso
a la información y el libre flujo de la información
son derechos humanos fundamentales. Es esencial proporcionar a todos
un acceso equitativo y adecuado a unas infraestructuras de redes
de información y comunicación modernas, asequibles
y de fácil acceso. Se debería proporcionar a todos
los ciudadanos los medios necesarios para utilizar las redes TIC
como servicio público.
31 Una infraestructura convenientemente desarrollada es la condición
previa para que todos los actores puedan acceder de forma segura,
fiable y a precios asequibles a la información, y para el
perfeccionamiento de los servicios pertinentes. En ese sentido,
la mejora de las conexiones reviste especial importancia, y de ella
se encargan conjuntamente los sectores público y privado.
El desarrollo dirigido por la comunidad es un elemento fundamental
de la estrategia encaminada a lograr el acceso universal a la información
y los conocimientos. Los centros de acceso comunitarios y los servicios
públicos (por ejemplo, oficinas de correos, bibliotecas y
escuelas) pueden constituir medios eficaces para promover el acceso
universal, en especial en zonas aisladas, lo cual es un factor importante
de su desarrollo. Además, con miras a garantizar que este
acceso sea más asequible, deberían adoptarse medidas
políticas para crear un contexto apropiado, abierto y competitivo.
32 Habría que prestar servicios de información y comunicación
destinados a los grupos desfavorecidos de la sociedad, en particular
los de bajos ingresos, para contribuir a aliviar la pobreza.
33 Al construir una sociedad de la información deberíamos
tener en cuenta las características excepcionales de la diversidad
geográfica y demográfica de las naciones y regiones.
34 El acceso universal a las tecnologías de la información
y comunicación debe ser un objetivo de todos los actores
involucrados en la construcción de la sociedad de la información,
de conformidad con el marco jurídico vigente en cada país.
35 A pesar de que la tecnología se está mejorando
apreciablemente y los costos van disminuyendo, es importante asegurar
que todos los segmentos de la población tengan acceso a la
información, cosa que aún no ocurre en muchos países
en desarrollo. Las comunidades rurales y los estratos más
indigentes de la población aún no pueden sufragar
el costo de los servicios de información. La información
y los conocimientos que esto trae consigo deberían considerarse
un elemento vital y fijar sobre esa base sus prioridades y modalidades
de suministro, mediante una combinación de tecnologías
nuevas y más eficaces, un acceso común y compartido,
sistemas abiertos y el suministro de un servicio universal.
36 Es conveniente establecer indicadores específicos de las
TIC, que reflejen de una manera realista las necesidades y el desempeño
de los países en desarrollo. Estos indicadores deberían
tener en cuenta las condiciones particulares de los países
en desarrollo, en los cuales con frecuencia varias personas comparten
el acceso a Internet y la totalidad de una comunidad puede compartir
la utilización de equipos e infraestructuras TIC. Asimismo,
es necesario fijar puntos de referencia con respecto a la penetración
de los servicios TIC dentro de las comunidades a nivel urbano y
rural.
2) Acceso a la información y el conocimiento
37 Las personas
y las organizaciones deberían beneficiarse del acceso a la
información, los conocimientos y las ideas. En particular,
se debería poder acceder sin dificultad a la información
de dominio público. La información es la base del
buen funcionamiento y la transparencia de los procesos de adopción
de decisiones y un requisito previo de cualquier democracia. Por
su parte, los conocimientos son el factor clave para transformar
nuestra sociedad mundial y las comunidades locales.
38 Cabe promover el intercambio y la ampliación de conocimientos
a escala mundial en favor del desarrollo, asegurando un acceso equitativo
a la información con el fin de realizar actividades educativas,
científicas, económicas, sociales, políticas
y culturales que conduzcan a un enérgico dominio público
de la información.
39 Se reconoce que las barreras a un acceso equitativo tienen su
origen en los diferentes niveles de educación y alfabetismo,
así como en el género, la edad, los ingresos y la
conectividad. En este contexto, se debería prestar particular
atención a los países menos adelantados, a las economías
en transición y a los países que han padecido conflictos
civiles.
40 La integración de todos los sectores socialmente vulnerables,
incluidos, por ejemplo, los ancianos, los niños, las comunidades
rurales, los pueblos indígenas, las personas con capacidades
diferentes, los desocupados, los desplazados y los migrantes, debe
ser uno de los objetivos prioritarios de la construcción
de la sociedad de la información. Para ello se deberán
superar las barreras a la participación, tales como el analfabetismo,
la falta de capacitación de los usuarios, las limitaciones
culturales y lingüísticas y las particulares condiciones
de acceso a la tecnología pertinente.
3) La función de los gobiernos, el sector empresarial
y la sociedad civil en la promoción de las TIC para el desarrollo
41 Todos los
asociados, ya procedan de los sectores público o privado,
así como las organizaciones de la sociedad civil, tienen
interés en el desarrollo de las telecomunicaciones y por
consiguiente deben participar plenamente en la adopción de
decisiones a nivel local, nacional, regional e internacional. Esto
requerirá:
• la creación de nuevas formas de asociación
basadas en las complementariedades entre las diversas categorías
de asociados de los sectores público y privado, así
como de la sociedad civil;
• el establecimiento y/o el fortalecimiento de instituciones,
a nivel local, nacional, regional e internacional, que contribuyan
a lograr una mayor coherencia y una mejor coordinación en
el desarrollo de la sociedad de la información.
42 La transición hacia la sociedad de la información
debe ser conducida por los gobiernos en estrecha coordinación
con la empresa privada y la sociedad civil. Deberá adoptarse
un enfoque integral que suponga un diálogo abierto y participativo
con toda la sociedad, para incorporar a todos los actores involucrados
en el proceso de estructuración de una visión común
respecto del desarrollo de una sociedad de la información
en la región.
43 Con el correr del tiempo el sector de TIC ha ido adquiriendo
mayor importancia, sobre todo en el mundo en desarrollo. No obstante,
los países en desarrollo siguen marchando a la zaga en lo
que respecta a la elaboración de productos TIC, la importación
de tecnologías con TIC incorporadas y, lo que es más
importante, las actividades de investigación y desarrollo,
los programas de incubación y la inversión de capital-riesgo.
Es indispensable que los gobiernos fomenten la inversión
con miras al establecimiento de facilidades de producción
TIC regionales.
44 El crecimiento de la demanda de aplicaciones debería propiciar
el establecimiento de una dinámica tendiente a la creación
de un entorno favorable para que el sector privado efectúe
inversiones y haga frente a los desafíos que plantean las
aplicaciones en la transición hacia la sociedad de la información.
La demanda creada por el cibergobierno, el ciberaprendizaje, la
cibersanidad y las actividades económicas virtuales debería
conducir hacia la introducción y el desarrollo de nuevos
servicios.
4) Creación de capacidad
45 Las personas
deberían poder adquirir las capacidades necesarias para participar
activamente en la sociedad de la información, comprenderla
y beneficiarse plenamente de las posibilidades que ofrece. Concretamente,
las personas deberían intervenir a la hora de definir sus
propias necesidades y en la creación de programas que respondan
a las mismas. Los cambios tecnológicos exigirán progresivamente
una formación continua para todos. Las políticas públicas
deberían tener en cuenta las desigualdades que existen en
el acceso a la educación y formación de calidad, en
especial en el caso de colectivos vulnerables y de zonas aisladas
que no disponen de servicio suficiente. Por otra parte, ha de prestarse
especial atención a la formación de formadores.
46 Habría que fomentar el uso de las TIC para crear capacidades
y desarrollar los recursos humanos, con inclusión del alfabetismo
en la esfera de las TIC, teniendo particularmente en cuenta las
necesidades de las personas discapacitadas.
47 En este ámbito hay algunos aspectos de importancia cardinal,
como la concepción y explotación de procesos encaminados
a impartir educación, el establecimiento de nuevas formas
institucionales, incluidos los programas de incubación y
los programas de apoyo a la iniciación de actividades comerciales
basadas en la tecnología, así como otras modalidades
de promoción de empresas, y la creación de redes de
formación y evaluación tecnológica destinadas
concretamente a los sistemas educativos.
48 Las capacidades institucionales para compilar, organizar, almacenar
y compartir información y conocimientos son tan sumamente
importantes como las capacidades humanas.
5) Seguridad
49 Para aprovechar
al máximo los beneficios de las TIC, las redes y los sistemas
de información deberían tener la robustez necesaria
para evitar, detectar y resolver convenientemente los problemas
de seguridad. Ahora bien, la seguridad de los sistemas de información
no es sólo un asunto que concierne a los gobiernos y a la
aplicación de la legislación, ni a la tecnología.
Es necesario crear una cultura mundial de ciberseguridad.
50 Las TIC puede ser utilizadas con fines incompatibles con los
objetivos de mantener la estabilidad y la seguridad internacionales,
lo cual puede repercutir negativamente en la integridad de la infraestructura
de los Estados, en detrimento de su seguridad tanto civil como militar
y de la marcha de sus economías. También es necesario
evitar la utilización de recursos o tecnologías de
la información con fines delictivos o terroristas.
51 Los gobiernos deberían promover en sus sociedades la toma
de conciencia de los riesgos a los que debe enfrentarse la ciberseguridad
y tratar de reforzar la cooperación internacional y, en particular
con el sector privado.
52 La cuestión de la seguridad de Internet es cardinal para
la región. Se deberían coordinar los esfuerzos nacionales
y regionales, tomando en consideración la importancia que
reviste la seguridad de la infraestructura y el flujo de datos,
de conformidad con las normas y directrices internacionales.
6) Habilitación del entorno
53 La existencia
de un régimen jurídico que responda y sea predecible
es un importante requisito para fomentar la confianza en las TIC
y la empresa electrónica.
54 Con el fin de aprovechar al máximo los beneficios económicos
y sociales de la sociedad de la información, los gobiernos
deben crear un contexto jurídico, normativo y político
fiable, transparente y no discriminatorio, capaz de promover la
innovación y la competencia en el campo tecnológico,
favoreciendo así las inversiones necesarias, principalmente
del sector privado, en la instalación de infraestructuras
y la creación de nuevos servicios.
55 Para construir la sociedad de la información, deberíamos
tener en cuenta el desequilibrio de los flujos de información.
56 El acceso a las tecnologías de la información y
las comunicaciones debe realizarse al amparo del derecho internacional,
teniendo en cuenta que algunos países se ven afectados por
medidas unilaterales no compatibles con éste que crean obstáculos
al comercio internacional.
57 Es sumamente importante reforzar la capacidad de elaboración
de políticas en la esfera de las TIC para mejorar los procedimientos
y las instituciones responsables de la formulación de políticas
nacionales y regionales sobre las TIC. Las TIC contribuirán
al desarrollo si los esfuerzos y programas conexos se integran en
una estrategia de desarrollo nacional. Los gobiernos son los principales
motores, junto con el sector privado y la sociedad civil, en la
consecución del acceso global a las TIC para promover el
desarrollo.
58 La responsabilidad de los nombres de dominio y los directorios
raíz debería estar en manos de una organización
internacional [intergubernamental] adecuada y en este contexto se
debería tener en cuenta el plurilingüismo. La asignación
de direcciones de Protocolo Internet (IP) y nombres de dominio de
nivel superior a esos países debería ser un derecho
nacional soberano. La gobernanza de Internet debería ser
multilateral, democrática y transparente, y en ésta
se debería tener en cuenta las necesidades de los sectores
público y privado, así como los de la sociedad civil.
7) Aplicaciones de las TIC
59 Se debería
potenciar la cooperación y la colaboración, mediante
el desarrollo de aplicaciones y contenidos adaptados a las necesidades
locales.
60 El esfuerzo por construir una sociedad de la información
debe abarcar el acceso a las tecnologías de información
y comunicación, el aprovechamiento de las mismas mediante
la articulación de acciones locales, regionales y globales,
y su uso con fines públicos y sociales en áreas tales
como el gobierno, la salud y la enseñanza.
61 El cibergobierno capacita a los ciudadanos a través del
acceso a la información, mejora las interacciones entre los
sectores empresarial e industrial y conduce a una mejora de la prestación
de los servicios gubernamentales a los ciudadanos y a una gestión
más eficaz. Los beneficios resultantes pueden ser una mayor
conveniencia, mayor eficacia del sistema económico, aumento
de la transparencia y disminución de la corrupción,
lo que a su vez aumentaría las posibilidades de los países
en desarrollo para atraer asistencia financiera e inversiones extranjeras.
62 Los Estados Miembros deberían velar por que todas las
escuelas, universidades y demás instituciones docentes cuenten
con acceso a Internet y a los multimedios con fines educativos,
de capacitación, perfeccionamiento e investigación.
Se debe prestar atención a la formación de profesores
para facilitar su adaptación al nuevo entorno de enseñanza.
Habría que identificar los aspectos jurídicos, económicos
y sociales que se consideran como obstáculos para el desarrollo
del ciberaprendizaje en la región.
63 Las aplicaciones de la atención de la salud a través
de redes pueden ofrecer una oportunidad excepcional a médicos
y pacientes, en particular de los países en desarrollo, a
condición de que la infraestructura admita estas aplicaciones.
La atención de la salud es una esfera en la cual la densidad
de información es cada vez mayor. Es necesario alentar el
establecimiento de sistemas de gestión de hospitales y recurrir
cada vez más a Internet para obtener información médica.
En muchos países en desarrollo ya se han establecido o se
está contemplando la posibilidad de establecer redes de información
sanitaria entre hospitales, laboratorios y viviendas, así
como tarjetas electrónicas de sanidad y servicios de atención
de la salud en línea. Los Estados Miembros deberían
sacar provecho de los éxitos alcanzados en este ámbito.
64 La reestructuración de las actividades económicas
con el fin de poder utilizar las tecnologías digitales es
esencial para la región, sobre todo para las empresas pequeñas
y medianas, y las políticas públicas deberían
apoyar este proceso. Esas políticas deberían apuntar
asimismo a fortalecer el espíritu empresarial de la comunidad.
8) Fomento de la identidad cultural y la diversidad lingüística,
el contenido local y los medios de comunicación
65 La sociedad
de la información está basada en el respeto de las
expresiones culturales y en su disfrute. Las nuevas TIC deberían
promover la diversidad cultural y el plurilingüismo e incrementar
la capacidad de los gobiernos para elaborar políticas activas
con tal fin.
66 Se ha de acordar elevada prioridad a la creación de contenido
local.
67 Se debería diversificar el suministro tecnológico,
mediante:
• la aplicación de un plan operacional que contemple
las especificidades culturales y lingüísticas de todos
los países;
• la aplicación de estrategias de inversión
y financiación encaminadas a la prestación de asistencia
para la creación de contenidos y la democratización
del acceso, haciendo particular hincapié en las mujeres y
la juventud.
68 Se debería promover el plurilingüismo y mantener
la diversidad cultural como fuerza motriz del proceso de desarrollo
de contenidos para utilización nacional e internacional.
69 Las TIC pueden reforzar los medios de comunicación tradicionales
tales como la radiodifusión y la imprenta, que seguirán
desempeñando una importante función en la divulgación
de contenidos en la sociedad de la información.
70 Se deberían tomar medidas para fomentar la producción
de contenido local. Entre esas medidas cabe citar el establecimiento
de condiciones propicias para el desarrollo de contenidos digitales
y de industrias locales de multimedios, con inclusión de
disposiciones relativas a los derechos de propiedad intelectual,
la promoción de instrumentos para la gestión de los
idiomas nacionales, incluidos los nombres de dominio internacionalizados,
como medio para fomentar el plurilingüismo y la inversión
en proyectos que apunten a la consecución de este objetivo.
9) Dimensiones éticas de las TIC
10)
Cooperación internacional
71 La sociedad
de la información es eminentemente global. De tal modo, un
diálogo de política basado en las tendencias mundiales
de la sociedad de la información debe tener lugar en niveles
globales, regionales y subregionales para facilitar lo siguiente:
• la provisión de asistencia técnica dirigida
a la construcción de la capacidad nacional y regional para
poder mantener y fortalecer la cooperación regional e internacional;
• el intercambio de experiencias;
• el intercambio de conocimientos, y
• el desarrollo de reglamentaciones y normas compatibles,
que respeten las características y preocupaciones nacionales.
72 El diálogo sobre políticas internacionales en materia
de sociedad de la información a nivel mundial, regional y
subregional debería fomentar el intercambio de experiencias,
el establecimiento y la aplicación de normas y modelos compatibles,
la transferencia de conocimientos prácticos y la prestación
de asistencia técnica, con miras a colmar las diferencias
de capacidades y a emprender programas de cooperación internacional,
en especial en el ámbito de la creación de contenido.
Asimismo, al poner en común situaciones positivas y experiencias,
se preparará el terreno para lograr nuevas formas de cooperación
internacional.
11)
Otros asuntos
73 Todo ciudadano
debería gozar de libertad de expresión y de acceso
protegido a la información en el ámbito público
mundial, como parte de su derecho inalienable al libre acceso a
la información que constituye el patrimonio de la humanidad
y se divulga por todos los medios de comunicación. Esto puede
entrañar el fortalecimiento de redes que conduzcan a aumentar
la participación individual en la democracia local, nacional,
regional e internacional.
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